Pedro Perelman
Bio
En mi práctica persigo el objetivo de desarrollar el concepto de espacio. Una noción de espacio que se vea cristalizada por la superposición de capas, que permitan seguir trayectorias y recorridos.
La propuesta visual consiste en hacer convivir en el mismo plano lugares y situaciones dispares, que conformen una realidad dentro de otra, superponiendo los escenarios, y generando la interrelación de las diferentes escenas, como una escritura de la escritura, que por lo pronto obliga a otra lectura, atenta a la cara oculta del sentido, a la búsqueda de otra interpretación de la experiencia.
Así, de esta manera, la obra refiere a la idea de collage, no en su sentido técnico, sino a modo de impacto sobre una superficie, como cortar y pegar en el mundo virtual.
Estas piezas narran historias, vivencias propias, históricas, culturales, son metáforas del tiempo, de la condición humana, de la memoria. Pasado-presente-futuro están interrelacionados, conformando un montaje de tiempos heterogéneos y discontinuos que, sin embargo, se conectan y se interpenetran. Poniendo el acento en cuestionar o repensar las experiencias que caracterizan a los habitantes de las ciudades contemporáneas.
El proceso de puesta en marcha de la obra se inicia con la creación de pequeñas escenas, que luego se van enlazando, siendo obstáculos (unas de otras), que impiden ver los paisajes completos, otorgándole a la imagen un carácter fragmentario, complejo y barroco que se expande hacia el infinito, resultando un registro de cierta desintegración. Las partes conforman un todo ilimitado.
La propuesta estético-plástica es trabajar con el concepto de totalidad y fragmento. La fragmentación es formal, material, conceptual, dialéctica, oscila entre la construcción y la deconstrucción de su superficie, ya que los fragmentos no se ajustan unos con otros, sus bordes no coinciden, son más producto del azar que piezas de un rompecabezas. Se suman al ejercicio reconstructivo, las superposiciones, que dan testimonio de la complejidad perceptual. Se superponen patrones figurativos, abstractos, geométricos, manchas, creando una trama visual compleja donde la mirada se desborda de contenido.
La superposición constante de recursos y figuras genera una relación ambigua entre bi y tridimensión y, entre figura y fondo, se autorefieren, y alternan sus condiciones de denotación. El ilusionismo espacial, coexiste con el color planimétrico.
Cada obra es fragmento de un mundo, elaborada con gran conciencia de lo real. Un mundo de heterogeneidades, generoso, que otorga múltiples posibilidades.
Con la fantasía de recorrer el universo en un instante, plantear el tiempo en el que suceden todas las cosas simultáneamente, con una clara intención de dibujar el Universo y entenderlo como todo cuanto hay, [y representar] de cada cosa lo que ella es frente y junto a las demás, en el conjunto de todas las cosas, y cómo se manifiestan en la existencia universal. Cosas reales físicas o anímicas, y también las irreales, ideales y fantásticas.
Statement
Pedro Perelman: El orden de lo sagrado (Eje: Arquitecturas del Símbolo y la Mediación)
La obra de Pedro Perelman se erige como una arquitectura del símbolo. Para esta exposición, Perelman construye un retablo donde lo humano, lo divino y la tecnología generan puentes de diálogo bajo una atmósfera de realismo mágico. Con una precisión casi técnica, el artista destila la esencia de la hoja y el rito para devolvernos una imagen donde la geometría se vuelve orgánica. Sus piezas funcionan como hojas de un libro mágico
contemporáneo: figuras que sintetizan la fuerza de lo humano y el poder de la planta en un equilibrio perfecto de líneas y planos de color, sugiriendo que el vínculo con la tierra es un sistema de engranajes vitales que nos sostiene y nos organiza.
Daniel Fischer 2025
