Carolina Baldomá
Bio
Carolina Baldomá es una artista visual argentina cuya práctica se desarrolla de manera inmersiva en el paisaje de la Pampa argentina. Explora la relación entre los seres humanos y la naturaleza a través de fotografía, video y procesos experimentales, incluyendo técnicas históricas del siglo XIX. Su trabajo entiende la naturaleza como agente activo y el acto creativo como un proceso de co-creación con el entorno.
En 2026 fue seleccionada para la IPE 167 de la Royal Photographic Society, exhibida en Saatchi Gallery, The Museum of Somerset y la Royal Geographical Society (UK). Integró el Top 200 de Critical Mass de Photolucida y fue finalista de los LensCulture Art Photography Awards (USA). En 2025 recibió Mención del Jurado en el 112° Salón Nacional de Artes Visuales. Su obra fue exhibida en The Griffin Museum of Photography (USA), Photo London (UK), la Residencia del Embajador Argentino en Londres (UK), Museo Arte al Límite (Chile) y diversas instituciones nacionales e internacionales.
Statement
Su práctica explora la relación entre los seres humanos y la naturaleza a través de una experiencia inmersiva en el paisaje. Trabaja con fotografía, video y procesos experimentales, incluyendo técnicas históricas del siglo XIX, desde aproximaciones site-specific y performativas. La naturaleza opera como agente activo: el paisaje no es simplemente representado, sino reconstruido mediante procesos de co-creación en los que tiempo, materia, condiciones ambientales y territorio intervienen en la formación de la imagen. Su trabajo propone así una relación situada con el entorno, desplazando la idea de representación hacia una práctica basada en la coexistencia, la sincronicidad y una ética del cuidado.
Información adicional
El Camino de Shizen es una práctica inmersiva de observación y experimentación desarrollada en la Pampa Húmeda argentina. El proyecto surge de una investigación en torno a la relación entre los seres humanos y la naturaleza desde los conceptos de coexistencia y sincronicidad. Reflexiona sobre la fragilidad y la transformación de estos paisajes, y sobre la manera en que habitamos y nos relacionamos con el mundo natural.
Las obras son paisajes fragmentados compuestos por múltiples piezas realizadas por separado y posteriormente reensambladas. La fragilidad se manifiesta a través de este acto de fragmentación y recomposición, evocando vulnerabilidad e impermanencia.
La serie se desarrolla mediante cianotipos experimentales sobre papel japonés creados en colaboración con la naturaleza y el tiempo. Las imágenes se exponen a la luz solar y se revelan con agua del lugar o agua de lluvia. La luz, la temperatura, la humedad, el viento, los cambios estacionales y el momento del día definen cada pieza, dejando las huellas de su entorno y del momento de su realización.
Es una exploración de tiempos lentos en la que el paisaje es abordado desde múltiples dimensiones, no solo mediante su representación visual, sino a través de una relación de colaboración con el mundo natural. El acto creativo se convierte en un proceso de co-creación en el que la naturaleza y el tiempo participan como agentes activos en la producción. La obra se abre al azar, a la imprevisibilidad y al error, permitiendo que la imagen emerja de la interacción entre intención y circunstancia.
A través de esta práctica, la naturaleza, la luz y el tiempo se transmutan en la materialidad de la obra. Cada pieza se convierte en el registro de un encuentro único entre materia, tiempo y naturaleza.
2.5 x 4m / 98.4 x 157 in
